A las 8:30am ya estábamos listos y bien abrigados para ir al Snow Summit. Llegamos y pedimos clases de ski para principiantes, rentamos los esquis, poles y botas, y nos preparamos para empezar nuestra primera experiencia en esquis. Empezamos la clase a las 10:45am. No llevábamos ni media hora y ya sudábamos como puercos. Obviamente parecíamos Bambi patinando, los esquis son dificiles de controlar y paso a pasito fuimos aprendiendo desde como movernos, como caer y como frenar. Yo estaba frustrada porque sentía que no estaba dando una y que esto no era lo mío. Eramos un grupo de 5 personas, una pareja de Brasil y nosotros 3. El instructor realmente fue paciente y claro. Ya a las 2hrs estábamos listos para subir al lift. Toda una ciencia eso de subirte al columpio y bajarte sin que te caigas. Nos dijeron que era muy probable que nos cayéramos al bajar de este, pero salimos avantes y los tres nos sufrimos ninguna caída…en ese momento.
A unos metros yo caí cual res de una manera muy estúpida ya que ni me estaba moviendo, supongo que se me atoraron los esquis y di un sentón. Pararse con esquis es de las cosas más complicadas que hay. Tuve que quitármelos para poder seguir. Y ya, estuvimos listos para echarnos de la primera bajada. Pese a los nervios me deslice bien y no caí para nada. Cosa que no podemos decir de Chaps y Sergio.
Luego el instructor nos enseñó más trucos, como ir en zig zag y otros detalles. Volvimos al lift y otra vez a echarnos. Nuevamente el Chaps caía y rodaba con singular alegría, pero eso si, siempre se levantaba y seguía. Sergio también caía. El instructor decía que se veían con miedo, que su piernita izquierda les temblaba. Y que la cuota de caídas ya estaba saldada por el Chaps. Ya por tercera vez nos echamos, ahora con más velocidad. Chaps salió volando con esquis pa arriba, todo un show, y obvio yo moría de risa. Las caídas de Sergio eran mas discretas.
Después de 3 hrs de clase, de estar a pleno rayo del sol, deshidratados y agotados fuimos un rato a la cafeteria por unos drinks y algo de comer. A la hora regresamos a los slopes. Subimos y ahora si el Chaps y Sergio no cayeron y estaban emocionados por el logro. Para esa hora ya la nieve está un poco más suelta y la velocidad aumenta y la frenada es más complicada. Nos echamos un par de veces más. Sergio y Chaps volvieron a caer, con más estilo, eso sí. Yo en una de esas iba demasiado rápido y la frenada nomás como que no daba y tuvo que aventarme, cosa que me sirvió para probar si ya había aprendido a caer y así fue, sin ningún problema. De hecho ya me quede un rato en la nieve acostada y descansado. Para mí ya había sido suficiente para hoy. Sergio y Chaps todavía se echaron un par de veces y a las 5pm ya estábamos listos para irnos.
Regresamos al hotel a dejar las cosas y caminos al Village a buscar algo calórico que comer. Acabamos en un restaurante italiano muy familiar, sabroso y llenador. Pasamos por un café y a las 8pm, en sábado, ya estábamos con la pijama puesta. Eso de la esquiada está divertido pero extremadamente cansando. Y mañana al parecer intentaremos el snowboarding, que honestamente se ve más cool que la esquiada.
*Hay video y muchas fotos de este día, lamentablemente fueron tomadas por la cámara del Chaps y no hay cable para pasar las fotos desde su cámara, pero próximamente serán posteadas. Las fotos que hay fueron tomadas de celular y tablet.
This slideshow requires JavaScript.